viernes, 27 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
TRIATLON BOLA DEL MUNDO 2.013
" Lo voy a reventar ... "
Son las 4.00 am, los nervios se apoderan de mi y ya no puedo dormir más. Mis ojos se encuentran totalmente pegados pero mi mente no deja de funcionar. Me encanta sentir esta sensación de intranquilidad antes de enfrentarme a algún reto, sentir miedo a lo desconocido, sentir la incertidumbre de si lograré llegar a meta. Todos estos sentimientos son los que hacen que mantenga la misma ilusión que cuando empecé a correr carreras hace ya algunos años (a bote pronto yo calculo unos 30, vamos que empecé como aquel que dice, ayer).
Son las 8.00 am, aproximadamente 200 aguerridos triatletas nos lanzamos a nadar en las tranquilas aguas del Embalse de Navacerrada. En esta ocasión decido nadar a mi rollo, lo que viene siendo que todos van en línea hacia la boya y yo hago una trazada " más recta ", vamos que creo que los demás se están equivocando y yo voy perfecto. El resultado de la táctica es que salgo del agua de los últimos y empiezo a pensar que igual no iba tan recto. En otras ocasiones habría salido encabronado al verme en esta situación pero el domingo no fue así porque fue uno de los días que más he disfrutado nadando, al ir viendo como el sol empezaba a sobrepasar las líneas de las montañas para ir amenizando mis brazadas con sus rayos de sol reflejándose en las gotas de agua que cubrían mi neopreno.
Son las 10.00 am y algo, dejo atrás el puerto de Navacerrada para encarar las primeras rampas hacía la Bola del Mundo. Me empiezo a sentir poderoso sobre la bici cuanto más duras son las rampas y veo como voy pasando sin cesar a varios compañeros de aventura (a los cuales les animo como buena mente puedo porque no es que pueda gastar muchas fuerzas, pero considero que quien se enfrenta a este tipo de retos es digno de mis ánimos).
Conforme van pasando los metros el cansancio se va apoderando de mi cuerpo, pero no me puedo permitir que también se apodere de mi mente y empiezo a "auto animarme" a base de dar "alaridos" como " vamos vamos", " tu puedes" y uno que nunca pensé que lo diría "que me pongan rampas más duras" , imaginar la cara del público cuando te ven retorcerte sobre la bici y mientras vas gritando que lo quieres más duro (de forma totalmente inesperada esto les motivaba también a ellos y me animaban como si fuera de su familia ).
Llevo la adrenalina a mil, no se cuanto me va a durar pero lo que si se es que este subidón me hace alcanzar la cima sin tener que poner pie a tierra. He vencido a la Bola del Mundo.
Son las 11.00 am y empieza lo más duro, un trail de 10 kilómetros por la Cuerda Larga hasta Cabeza de Hierro y vuelta. Llevo los músculos muy doloridos pero no lo suficiente para hacerme parar por lo que decido emplearme a fondo en la carrera a pie, tan a fondo que a falta de 1 kilometro para llegar a la meta retorna mi subida de adrenalina (previamente había bajado, creo que hubiese sido imposible mantenerla arriba durante tanto tiempo). Tengo a 100 metros a otro triatleta y decido gastar hasta el último átomo de mi energía en "reventarle " (os imagináis que vais corriendo y de pronto viene un loco por detrás gritando como un poseso "lo reviento, lo reviento "), pues esta situación tan rocambolesca es lo que sucedió. A falta de 200 metros conseguí adelantarlo y llegar a meta como si hubiese ganado la carrera, había ganado mi carrera.
Tengo que reconocer que durante la prueba tuve varios momentos mágicos que recordare durante mucho tiempo, pero el más emotivo, y el que más tiempo perdurará en mi memoria, será el abrazo que recibí nada más cruzar la línea de meta. Habíamos disfrutado, habíamos sufrido como pocas veces, lo habíamos conseguido y estábamos radiantes de alegría. Un placer compartir este reto contigo, amigo.
Son las 4.00 am, los nervios se apoderan de mi y ya no puedo dormir más. Mis ojos se encuentran totalmente pegados pero mi mente no deja de funcionar. Me encanta sentir esta sensación de intranquilidad antes de enfrentarme a algún reto, sentir miedo a lo desconocido, sentir la incertidumbre de si lograré llegar a meta. Todos estos sentimientos son los que hacen que mantenga la misma ilusión que cuando empecé a correr carreras hace ya algunos años (a bote pronto yo calculo unos 30, vamos que empecé como aquel que dice, ayer).
Son las 8.00 am, aproximadamente 200 aguerridos triatletas nos lanzamos a nadar en las tranquilas aguas del Embalse de Navacerrada. En esta ocasión decido nadar a mi rollo, lo que viene siendo que todos van en línea hacia la boya y yo hago una trazada " más recta ", vamos que creo que los demás se están equivocando y yo voy perfecto. El resultado de la táctica es que salgo del agua de los últimos y empiezo a pensar que igual no iba tan recto. En otras ocasiones habría salido encabronado al verme en esta situación pero el domingo no fue así porque fue uno de los días que más he disfrutado nadando, al ir viendo como el sol empezaba a sobrepasar las líneas de las montañas para ir amenizando mis brazadas con sus rayos de sol reflejándose en las gotas de agua que cubrían mi neopreno.
Conforme van pasando los metros el cansancio se va apoderando de mi cuerpo, pero no me puedo permitir que también se apodere de mi mente y empiezo a "auto animarme" a base de dar "alaridos" como " vamos vamos", " tu puedes" y uno que nunca pensé que lo diría "que me pongan rampas más duras" , imaginar la cara del público cuando te ven retorcerte sobre la bici y mientras vas gritando que lo quieres más duro (de forma totalmente inesperada esto les motivaba también a ellos y me animaban como si fuera de su familia ).
Llevo la adrenalina a mil, no se cuanto me va a durar pero lo que si se es que este subidón me hace alcanzar la cima sin tener que poner pie a tierra. He vencido a la Bola del Mundo.
Son las 11.00 am y empieza lo más duro, un trail de 10 kilómetros por la Cuerda Larga hasta Cabeza de Hierro y vuelta. Llevo los músculos muy doloridos pero no lo suficiente para hacerme parar por lo que decido emplearme a fondo en la carrera a pie, tan a fondo que a falta de 1 kilometro para llegar a la meta retorna mi subida de adrenalina (previamente había bajado, creo que hubiese sido imposible mantenerla arriba durante tanto tiempo). Tengo a 100 metros a otro triatleta y decido gastar hasta el último átomo de mi energía en "reventarle " (os imagináis que vais corriendo y de pronto viene un loco por detrás gritando como un poseso "lo reviento, lo reviento "), pues esta situación tan rocambolesca es lo que sucedió. A falta de 200 metros conseguí adelantarlo y llegar a meta como si hubiese ganado la carrera, había ganado mi carrera.
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| Gracias a la organización por recoger este momento |
viernes, 13 de septiembre de 2013
MARCHA " SIN CRITERIUM 2.013" - 100 K
" Ciclista por un rato "
Muchas veces, bueno por lo menos unas pocas, me he preguntado como los ciclistas profesionales podían atacar al pelotón una vez tras otra sin llegar a desfallecer y caer en las profundidades del pelotón. Este pensamiento lo he tenido sobre todo en las clásicas (carreras de un día) y en los mundiales (carrera que me encanta ver porque es un continuo ataque tras ataque hasta que solo quedan los más fuertes). Y os preguntareis a cuento de que relato estos pensamientos.
El pasado sábado tuve la sensación de estar corriendo el campeonato de mundo de ciclismo, y diréis, que exageración. Pues para un neófito en esto de montar en bici como yo, fue lo más parecido que creo que voy a estar nunca.
Lo que se planteo como una salida en bici tranquila para pasar la mañana un grupo de amigos, se convirtió en el día que más me he divertido sobre las dos ruedas. Os cuento, hasta la mitad del recorrido todo eran batallitas por aquí batallitas por allí del verano, pero la tranquilidad se acabo cuando la carretera se empezó a retorcer en busca del cielo (no sé quien se retorcía más si la carretera o nosotros). Uno tras otro empezamos a notar en nuestras piernas la dureza de la subida de 4 kilómetros (y uno de los que más lo note fui yo que tras empezar como un gallito termine como un pollito). Conforme iba viendo como me adelantaban mis compañeros sin cesar, mi cabeza no paraba de buscar justificaciones para tal descalabro (que si no he dormido lo suficiente, que si he entrenado mucho los últimos días, etc…).
Tras coronar la tachuela hubo reagrupamiento, el cual duraría lo justo hasta llegar la siguiente subida, en la cual decidí ir con los primeros hasta que reventara y cual fue mi sorpresa que al verme tan delante me fui animando hasta que conseguí llegar arriba con los mejores (no sin antes haberme dejado los pulmones en el asfalto).
La carretera se mantenía con un continuo sube-baja hasta que en el siguiente repecho de consideración la grupeta salto por los aires, formándose tres o cuatro grupos. Conforme iban pasando los kilómetros me iba encontrando mejor hasta el punto de pasar a dar relevos en mi pequeño grupo en busca del grupo cabezero. Un vez que conseguimos enlazar con ellos, me di cuenta que la cabeza me funcionaba a la perfección y por consiguiente el cansancio de las piernas iba disminuyendo (o por lo menos eso pensaba yo).
Algún pequeño momento de relax antes de afrontar los últimos diez kilómetros, los cuales se convierten en una persecución fraticida de tres contra uno (ni que decir que yo era uno de los perseguidores). Resultado final a favor del atacante frente a los perseguidores. Nunca pensé que un derrota me iba a proporcionar tan buen sabor de boca (lo había dado todo por intentar cazarlo pero no fue posible).
Me imagino que los ciclistas profesionales deben de sentir parecidas sensaciones a las que yo tuve la “SIN CRITERIUM 2.013”, cuando están enfrascados en los últimos kilómetros de una carrera.
Como siempre o casi siempre, me gustaría agradecer a Abrí por organizar el evento, a Inma por siempre estar ahí y a toda la grupeta por aguantarme durante tantas horas (gracias a todos por dejarme disfrutar como si fuese un ciclista profesional).
FOTOS DU CROSS NOCTURNO ALCORCON 2.013
" Jugando a ser fotógrafo "
En esta ocasión he decidido no correr este duatlon cross por la próximidad al Triatlon de la Bola del Mundo ( Navacerrada ), pero no por ello he perdido la oportunidad de asistir en calidad de fotografo en exclusiva para Triathon Trailrunning.
lunes, 29 de julio de 2013
TRIATLON CROSS EL BARRACO 2.013
“ Cuanto he aprendido en este triatlón “
Cuando un amigo os dice por activa y por pasiva que no os
metáis a nadar con la cámara de fotos, hacédle caso, por mucho interés que
tengáis en sacar unas buenas fotos, porque puede que tengáis que buscar la
cámara en el fondo del embalse como si estuvieseis buscando oro mientras el
resto de participantes se alejan sin cesar. Todo sea dicho, esto no tenía
porque haber pasado sino es porque mi “amigo” se aseguró de cumplir sus predicciones
dándole un manotazo a la cámara (seguro que fuiste tu je je). Menos mal que otro “amigo” se quedó a
esperarme, que no ayudarme, para que una vez hube encontrado el objeto perdido
mantenerme un ratíllo más con la cabeza bajo el agua, igual pensaste que era un
pez y no necesitaba respirar. Por dos motivos creo que mereció la pena llevar
la cámara, a pesar del improvisto, uno para sacar un par de fotos que creo que
merecieron la pena y otro el espectáculo que doy al público (no solo estaba
agachado buscando en el fondo del pantano, sino que lo hice dándole la espalda
a los presentes y con un agujero en el traje a la altura del orificio…).
Otra de las cosas que he aprendido en este triatlon es a no
volver a montar en mountain bike en los meses de verano en una carrera. La
razón es muy sencilla, ante la falta de lluvia en este periodo, se acumula
mucha arena en los caminos y esto hace un año me provoco un esguince cervical
tras caer como un “fardo loco” contra el suelo. Vamos que por este y otros
motivos me tire todo el segmento de bici penando (llevar siempre guantes para
la bici aunque se tarde un poco más en la transición sino quereís terminar con
unos callos que no podáis coger ni un tenedor, hinchar las ruedas de la bici un
poco menos de lo que os digan vuestros “amigos” sino quereís ir dando botes
como un saltamontes toda la carrera (bueno hasta que decidí bajarme y
desinflarlas porque creía que me la iba a pegar), etc..
Y por último, si llevaís una semana necesitando una grua
para levantaros de la cama del dolor lumbar que teneís, que haceis corriendo un
triatlon de dos horas y media.
A pesar de todos estos imprevistos (solo aprendemos de las
malas experiencias) el triatlon ha tenido cosas muy positivas. Se nada en un
pantano muy bonito, con pocos participantes que no hacen que la natación sea
una odisea ( y más tranquila si sales el último je je) y dando dos vueltas (así
puedes tus animadores te pueden ver más veces). La bici es muy dura (como a mí
me gusta), siempre picando hacía arriba. Y la carrera a pie conjuga muy bien el
terreno de asfalto con el de campo a través.
Conclusión final: A pesar de los ánimos finales “espíritu
Font Romeu” (aunque parezca que no, los agradecí enormemente), creo que este
triatlon me ha sobrado ( llegue a la salida completamente sin energías, imaginaos
a la meta). Necesito un descanso competitivo hasta…. septiembre (que me espera
el próximo reto de la temporada, el Triatlon de la Bola del Mundo).
sábado, 27 de julio de 2013
FOTOS TRAINNING FONT ROMEU 2.013
FOTOS TRAINNING FONT ROMEU 2.013
Estas fotos que aquí os presento son de los entrenamientos en altitud que he realizado las semanas anteriores en Font Romeu (Pirineo Frances). He estado en muchos lugares del mundo pero tengo que reconocer que este es uno de los mejores para el entrenamiento de correr y bici. Yo lo he denominado "The Paradise". Ojo a la última foto.
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